la inútil decadencia de la palabra desgastada

Nadie leerá tus hueás
me decía la vieja conciencia
montada en yegua chúcara

Sus coces hediondas a mala onda
iban hiriendo la poca corteza cerebral
que puede heredar en la repartija de mierda neuronal

Y allí sufriendo la muerte de mi persona
encajonado en ánforas de cristal abrumado
me daba cuenta que era miserable
como la puerta que un poema no abre

La clave está en la organización
escuchaba la voz de un flato sin garbo
que me entronaba sus misterios verbilocuentes
pero sólo eran restos náufragos de la palabra

el epílogo triste de quien extraña terremotos
revueltas de estómago en las postrimerías de la razón
algún helado sentimiento resbalando su lapa verde por la pared de los lamentos latinoamericanos
y yo allí apoyándome y manchándome la chaqueta
aquel artilugio de la hombría y la labor

FE y LABOR entronó el rey de adoctrinamientos
y por sobre las espaldas arqueadas
se paseó el vespero fatal del látigo
lacerando a guisa de cristos informes
nuestra dignidad,
o la pregunta de nuestra situación caótica
para acallarla bajo las siete llaves.

y con palabras robadas a una horda de infames
saqueadores y violadores
ordenamos palabras en estanterías roñosas
en quipus hechos jirones por el pisoteo
de la mentira

En pantallas encolerizadas, en fogones de líneas catódicas
en tabulas colmadas de verba subdesarrollada

allí donde el lector ponía su cursor inmundo
clicando las tetas de alguna lolita checa
explotada por una mafia pornárquica
nosotros imponíamos una sinrazón
un garjago último, resbaladizo,
la sombra de un grito de hastío,
la ponzoña inocua amparada por los amos
el chiste inofensivo
la inútil decadencia de la palabra desgastada

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Cópula tecnológica

Después de haber tenido la 1/2 cagada en el compu, de haber llamado al técnico, quien tras certero format-c, me retribuyó el uso del adminículo, comprendí que mi oficio no era cualquiera. En esos días en que el pc con cueva alcanzaba la pantalla de BIENVENIDO A XP... y se quedaba congelado como una mirada furiosa, me di a la tarea de dibujar y escribir en lo posible en el viejo formato del papel. Aquella piel blanca que nos entregaron los ancestros y nosostros aprendimos a herir con nuestros lápices con puntas redondas de metal, o incluso con plumas filosas con su piel de hierro.

Atrás quedaban los Brushes del photoshop, el ctrl + Z frenético en pos de la perfección máxima, y el Save as... que tanto había aprendido a teclear en pos del respaldo último de mis archivos. Ahora, sólo le temía al gato que se plantaba con sus patas sucias y corría la tinta por las hojas, o a que la luz me impidiese ver los cognados dibujados en el papel opaco.

Pero he vuelto, ese viaje al oscuro pasado de la copia dura, sigue reservado a los viajes en micros y a los paseos a la casa de la agüelita. Contextos fronterizos de nuestra dependencia al [fogón tecnológico], porque las calorías almacenadas en sendos discos duros, el algoritmo enfermizo que nos sonsaca las razones, permanecerá atado a nuestras muñecas, en esta cópula que no quisimos pero tuvimos que aprender.

Salud!

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Hidden Work by Nietzsche

The german philosopher and poet, Friedrich Federico Nietzsche, wrote his magna opus, Also sprach Zarathusthra, that became a cornerstone in German Literatur. Notwithstanding, according to some philologists there is apocryphal fiction by this german author, that has been hidden for two centuries. Here is a translation im dem ordnung from the original into the English language. The fiction is entitled Thus Quietened Karthahyena.

"Kharthahyena got up that morning and stared up to the sun, and said with his typical latin accent: I shalt not obey you longer, as I need you, you need me back. Now I will free from your shackles.”
The Sun looked down contemply and vomited his bitter hate-speech at his mute listener. “Thou shalt not utter word any. My glorious Arian hair lit this surface much earlier you were born from uterus. I have the power to terminate you just with a mere glimpse.”
“He mayth be truth in his words. I shall better cast myself in abandonment.” Miserable, Kharthahyena muttered his own sentence to silence.
Thus quietened* Kharthahyena."

* became quiet.

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